114. EL PREGÓN, AMBIENTADO EN 1810.
21 02 2010Pepe Botella Barragán, a su llegada al escenario de la Plaza del Castillo.
“El presentador de Andalucía Director, Modesto Barragán, pregonaba el Carnaval de El Puerto de Santa María ataviado como un Pepe Botella venía a contar una historia diferente. Es el rey. Además de mucho humor, Modesto y su equipo fabricaron una melidía de sensaciones, con los familiarers del asesinado Juan Manuel García Caparrós en la manifestación pro-autonomía de 1977 y con la persona que recogió entre sus brazos a aquel infortunado malagueño, mientras sonaba el pasodoble carnavalesco que conoce toda Andalucía. Fue un inmenso programa en vivo sobre la libertad, la historia y el cariño. Directo a las entrañas”. (Francisco Andrés Gallardo).
El Batallón de Algodonales, haciendo su entrada en una Plaza del Castillo en llamas.
La lluvia y el temporal dieron una tregua a la ciudad y el pregonero, el periodista Modesto Barragán, pudo cumplir con la ciudad y ofrecer ante cientos de portuenses y aficionados al Carnaval su pregón, un evento que se antojaba el central de la fiesta portuense, por la expectación creada, sobre todo desde las líneas que completan el blog del pregonero. Con todo, la plaza del Castillo volvió a vivir un ambiente frio, con el viento como protagonista, como ya ocurriera con María Asunción Mateo, presidenta de la Fundación Rafael Alberti.
Con Paz Santana, afeándole al franchute que con las bombas que tiraban ella se hacía tirabuzones.
El Castillo, pintado de colores para la ocasión de la fiesta.
Aunque tuviera que pasar más de una hora desde la prevista, las 20.30 horas, para que el numeroso público pudiera ver al pregonero (media hora de retraso y otra media de presentación por parte del que fuera pregonero de 1988, Manolo Casal y de pasacalles de todas las agrupaciones portuenses, excepto algunas que harían su aparición en escena más tarde), sin dudar, fue un pregón esperado pero a la vez divertido y con mucho humor.
Pepe Botella Barragán, entronizado en la Plaza del Castillo.
La carcelera no se le resitió a la coplera Laura, acompañada a la sonanta por Joaquín Albert.
Modesto Barragán quiso rememorar en su evento particular El Puerto de 1810, la época en la que se forjó la libertad de expresión y el periodismo, cuando se fraguaba además la famosa constitución La Pepa. Se enfundó el traje de José I Bonaparte, más conocido por los portuenses como Pepe Botella y comenzó su discurso ante el público, intentando metérselo en el bolsillo con promesas y promesas. Pero el primero en interrumpirlo sería Manuel Sánchez, el presentador, que le puso los puntos sobre las ies para indicarle cómo ganarse al público, prometiendo por ejemplo Portomoda de nuevo en el centro, el Racing a la Champions o un paseo de Vino Fino. Fue quien más risas sacó al público.
Pepe El Caja estuvo genial como asistente personal del invasor pregonero.
Pero sin dejar reponerse al público, e hilando su historia, Barragán o mejor dicho Bonaparte, tras explicar sus bondades y que la historia se equivocaba con los franceses, prometió el debú de La Macaria, que se sintió aludida y apareció ante el Castillo de San Marcos, con su famoso La, la, la de fondo. (Textos: Brenda Gómez) (Fotos: Pepe Huisa).




















Vaya mi homenaje a los que han sido dados en llamar ‘La Tercera Edad de la Peña de los Majaras’ que estuvieron como unos señores cantándole a la familia Caparrós, el famoso pasodoble del ‘4 de diciembre’.
Vaya mi aplauso como se lo dí en la plaza a Fernando Albert Gálvez (Nado); Francisco Gómez Ortega (Pacoli); Diego Caraballo Crespo (Diego); José Torres Palomeque (El Porras); Manuel Parra (El Parra); Pedro García Garrido (Pedrito) y Manuel Albaiceta Revuelta (Manolito).
Vaya mi abrazo para Francisco Díaz García (Pelahigo); Francisco Soto Ortiz (Paquito del Horno); y Antonio Cía Leiva (El Tali) que, enfermos, no pudieron estar en la Plaza.
Pero también vaya mi repudio para Antonio Rico Segura ‘Pedro el de los Majara’ que prefirió irse con los actuales integrantes de la Peña a actuar a La Línea. Poca gente sabe que el pregón se retrasó media hora por ellos, para que pudieran venir de una actuación desde Cádiz (si se hubiera empezado a la hora no nos habría llovido en el Pregón); poca gente sabe que estuvieron allí y que hasta el propio Diego Caraballo les afeó la conducta: “¿Como os vais a ir si está ahí la familia Caparrós?”. Los 2000 euros de La Línea pudieron más y a 5 minutos de salir a escena, más los 15 de la actuación, se fueron dejando a El Puerto, una vez más, otra vez más y no será la última, con dos palmos de narices. ¿Estos son Los Majaras? Juzguen ustedes.